Una solución para combatir el estrés

Según la Organización Mundial de Salud, el estrés es la segunda causa más frecuente de problemas de salud. El estrés prolongado deteriora nuestro organismo, lo hace más vulnerable a enfermedades tanto físicas como mentales. Para entender como podemos disminuir el estrés debemos comprender qué es exactamente.


El estrés es natural y necesario para el ser humano Se activa en el cerebro como mecanismo de defensa ante una situación que se percibe como desafiante, desde un asalto a cualquier emergencia el cerebro entra en modo de estrés y pone en marcha una cadena de procesos fisiológicos y neuroquímicos en el cuerpo para activar funciones necesarias para la supervivencia inmediata.

Segrega altas cantidades de adrenalina y cortisol, incrementa la presión sanguínea, el ritmo cardíaco y el azúcar en la sangre permitiéndonos ser más fuerte y rápido para pelear o huir. Para poder cumplir con estos requerimientos de supervivencia el cerebro el cerebro debe interrumpir ciertos procesos vitales como el adecuado flujo de sangre y oxígeno, el sistema digestivo, metabolismo, la temperatura corporal, el sistema inmunológico, procesos mentales y otros más encargados de mantener el balance en nuestro organismo.  Por lo tanto después que la situación estresante haya cesado, el cerebro debe estabilizarse nuevamente. De no ser así, el organismo permanecerá más tiempo de lo necesario en estado irregular.


El estrés y la sociedad moderna Deudas, enfermedades, conflictos personales – relacionales – laborales, problemas existenciales, prejuicios, celos, envidia, falta de reconocimiento y pertenencia, expectativa, el futuro, son todas preocupaciones que por lo general se nos da en la cotidianidad. Todos estos crean son impulsos nerviosos que activan la cadena del estrés. Cada vez que nos preocupamos (por lo que sea), se generan las mismas respuestas fisiológicas a cuando estamos luchando por sobrevivir.  El cerebro no distingue entre una situación mortal a un problema laboral.  Por lo tanto nos encontramos constantemente activando estas respuestas de estrés, todos los días, todo el tiempo, sin encontrarnos en peligro mortal. El cerebro permanece en estado de alerta siempre, sin nunca reestablecer su estado de reposo y equilibrio, necesario para el bienestar y funcionamiento del organismo.


Impactos negativos del estrés crónico Entre los problemas físicos tenemos enfermedades del corazón, hipertensión, presión alta, pobre desempeño del sistema inmunológico, derrames, úlceras, diabetes, alergias, indigestión, molestias y dolores.

También afecta nuestra mentalidad y neurología. El estrés tiene la capacidad de eliminar conexiones sinápticas entre neuronas afectando nuestros procesos cognitivos, emocionales, conductuales. Contribuye a problemas de memoria, falta de criterio y juicio, inhabilidad de concentración, aprendizaje. Perjudica nuestra habilidad de resolver problemas, toma de decisiones, nos afecta la inteligencia creativa y emocional. La depresión, la fatiga, el mal humor, la irritabilidad, pensamiento fatalista, pánico, cinismo, ansiedad y frustración son todas síntomas del estrés contínuo.


Tocar tambores para combatir el estrés Cada vez es más alta la necesidad de contar con herramientas que nos permitan disminuir, eliminar y evitar los altos niveles de ansiedad e hipertensión que se vive continuamente. La música ha sido utilizada desde hace miles de años como método para promover la regulación mental en el ser humano. Todas las culturas ancestrales han acudido a técnicas de ritmos con fines terapéuticos. Desde hace aproximadamente un siglo, la ciencia la ha estudiado con constancia. Existe ahora una vasta literatura que demuestran la mejoría de síntomas y reducción de problemas de salud como respuesta hacia la música.

Los estudios sobre círculos de tambores demuestran significantes mejoras en los niveles de estrés, ansiedad, depresión y bienestar mental de sus participantes. El neurólogo Dr. Barry Bittman comenta que tocar ritmos ayuda a bajar la presión sanguínea, segregar serotonina, dopamina y oxitocina lo cual reducen los niveles de cortisol y adrenalina en el cuerpo restableciendo nuestro balance interno.


Otros beneficios Más alentador aún, como parte de los resultados de estos estudios, demuestran que tocar tambores acelera la sanación física, mejora el sistema inmunológico, ayuda con el dolor crónico, libera bloqueos emocionales, combate células cancerígenas y otros viruses. Se logran también un sinnúmero de beneficios neurológicos y por eso forma parte de estrategias complementarias a la hora de tratar pacientes con Párkinson y Alzheimer.

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